Innovación y Elegancia en Agrelo
Situada en el corazón de Luján de Cuyo, Mendoza, esta bodega boutique representa la visión de la primera mujer enóloga de Argentina. El establecimiento se distingue por un diseño contemporáneo que armoniza con el imponente paisaje de los Andes, ofreciendo un entorno donde la sofisticación técnica y el respeto por el terroir se fusionan para crear experiencias enológicas de primer nivel.
Experiencias en la Bodega y Hospitalidad
La propuesta de turismo se centra en la inmersión profunda en el mundo del vino a través de diversas modalidades de cata y actividades interactivas. Los visitantes pueden participar en talleres de «Winemaker por un día», donde se explora el arte del blending, o disfrutar de recorridos guiados que detallan los procesos de vinificación en su moderna sala de tanques y la serena cava de barricas. El ambiente es relajado pero refinado, ideal para quienes buscan comprender la identidad de variedades como el Malbec y el Cabernet Dominio, o la innovación detrás de sus reconocidos blancos y rosados.
Además de las degustaciones técnicas, el lugar ofrece espacios al aire libre perfectamente cuidados, diseñados para contemplar el viñedo en su máxima expresión. La atención al detalle y el conocimiento del personal aseguran una visita educativa y placentera, consolidando a la bodega como un destino imprescindible para los entusiastas que valoran la calidad artesanal y el liderazgo femenino en la industria vitivinícola global.
Excelencia Gastronómica en Osadía de Crear y Crios
En el predio de la bodega se despliegan dos propuestas culinarias que rinden homenaje a los ingredientes locales y a la identidad mendocina. El entorno se caracteriza por sus amplios jardines y una vista privilegiada a la Cordillera de los Andes, proporcionando un marco de tranquilidad y sofisticación que invita a una pausa prolongada frente a los viñedos.
Osadía de Crear ofrece una experiencia de alta cocina centrada en productos de estación, donde la técnica refinada resalta los sabores genuinos de la región. El restaurante presenta menús de varios pasos diseñados minuciosamente para interactuar con las etiquetas de alta gama de la bodega. Por otro lado, el espacio dedicado a Crios brinda una atmósfera más informal y relajada, ideal para disfrutar de almuerzos tipo picnic o propuestas descontracturadas en las galerías, manteniendo siempre un estándar de calidad excepcional en cada preparación.
La atención se destaca por su profesionalismo y calidez, guiando a los comensales a través de un viaje sensorial donde el maridaje es el protagonista absoluto. Ya sea en la elegancia del salón principal o en la frescura de sus espacios al aire libre, los visitantes encontrarán un servicio orientado al detalle que busca exaltar la cultura del vino a través de una gastronomía honesta y creativa. Es un destino diseñado para quienes desean experimentar la armonía perfecta entre el paisaje andino y una cocina de autor con raíces profundas.








